En este proceso, que empezó cuando hice mi primer cuaderno de cuero en 2021, quiero continuar hablándoos también de la fabricación de papel. Primero, recoged vuestros papeles viejos usados del mismo color, juntadlos, luego rasgadlos en trozos pequeños y empezad los preparativos para el reciclaje.

Nuestro siguiente paso será dejar estos papeles troceados en remojo dentro de un cuenco con agua durante 15 minutos. Esto permitirá que el papel se ablande, que se triture más fácilmente al pasarlo por la batidora y que quede como una papilla. Cuando los papeles llegan al punto de trituración, metemos en la batidora un puñado de papel y la llenamos de agua hasta arriba. Por cierto, no intentéis apretar los papeles hasta el fondo: quemaréis la batidora. No hay prisa; avanzar puñado a puñado será suficiente. La razón de poner agua extra junto con estos papeles es facilitar que se trituren con más comodidad.
Por cierto, si queréis, podéis añadir una cucharadita de almidón. Yo lo probé con almidón y sin almidón, y no vi una gran diferencia. Podemos decir que el propósito del almidón es hacer que el papel se adhiera mejor entre sí y blanquearlo un puntito más. Pero como yo no vi gran diferencia, sigo sin almidón.
Después de este paso, necesitáis tener lista la malla necesaria para formar el papel. Sobre esto ya escribí un artículo detallado anteriormente. Para ello podéis echar un vistazo a mi artículo de Medium «Cuaderno artesanal con tapa de cuero». Los detalles los miráis en el artículo, pero dejo abajo una imagen de ejemplo.

Una vez listos los marcos, necesitáis un barreño o caja grande donde verter esa papilla de papel que pasasteis por la batidora. En casa teníamos un barreño rojo grande y profundo; yo vertí dentro esos papeles batidos y luego añadí encima 1-2 cubos de agua.

Para conseguir que la papilla de papel y el agua se mezclen bien, removed a conciencia con la mano. Después, con ese marco con malla que preparamos, sacamos nuestro primer papel del agua con movimientos lentos. Tenéis que esperar a que se escurra toda el agua. Puede llevar unos 20 segundos.

Tras el escurrido, tendremos entre dos maderas unas partículas de papel en forma de papilla con formato A4. En esta parte no os apresuréis: la probabilidad de deshacer el papel es alta. Moveos despacio. Por cierto, la razón de sujetar el papel entre las dos maderas es esta: el marco de madera de abajo ya tiene la malla, que permite que el agua se escurra y las partículas de papel queden encima. Y el marco de arriba, con el ancho y alto de un A4, es en realidad un marco hueco para que el papel tenga los límites de un A4. Por cierto, también podéis crear un marco de tamaño A5 y hacer papel A5. Yo planeo hacer esto del A5 con un marco impreso en 3D más adelante, si Dios quiere.

Tras escurrir el agua y separar el marco superior del marco con malla, volcamos este papel sobre una tela extendida completamente plana en el suelo. Después, para retirar el exceso de agua que queda encima, presionamos la malla con una esponja y absorbemos esa agua. Y, como en la parte inferior izquierda de la imagen de arriba, empezamos a levantar el marco despacio por un lado. Algunas partes pueden quedar pegadas a la malla, así que tened cuidado y no actuéis con rapidez.

Como resultado, se forman vuestros papeles A4 como los ejemplos de arriba. Su secado puede variar según la temperatura ambiente, pero yo los dejo 2-3 días.

Y como resultado final surgen los papeles tipo papel que aparecen en la fotografía de arriba.