
«¿Cómo hacer un cohete?» Qué título tan atractivo, ¿verdad? No voy a explicar ahora mismo cómo construir un cohete — pero cuando lo terminemos, lo escribiremos todo paso a paso junto con Furkan. Buscamos recursos en turco y, al no encontrar ningún material sobre el tema, lo decidimos así. Primero tenemos que terminar nuestro primer prototipo.
Si os preguntáis de dónde salió lo de construir un cohete: decidimos entrar en esta disciplina a raíz del concurso TeknoFest. Os cuento brevemente en qué estamos trabajando: el morro del cohete, el mecanismo interno, el molde exterior, las patas, el sistema de paracaídas y el propio paracaídas, más un montón de extras.
Lo primero que quiero decir es que, de verdad, no hay recursos en turco sobre cohetes. Hay equipos de cohetería, pero se lo han guardado un poco para sí mismos. No he encontrado a nadie que tenga un blog sobre el tema — si alguien conoce alguno y lo escribe en los comentarios, se lo agradecería mucho. Por eso seguimos investigando paso a paso, recorriendo foros extranjeros, blogs y vídeos de YouTube, preguntándonos «qué hay que hacer y cómo».
Por ejemplo, en este viaje aprendí que al mezclar en ciertas proporciones el nitrato de potasio —que solo había visto en las clases de Química— con azúcar, se obtiene combustible para cohetes. Y que por primera vez en mi vida una fórmula química me sirviera para algo en la vida real me hizo muy feliz. Muchos de los productos que usamos a diario ya son combinaciones de sustancias químicas — sin ir más lejos, hasta la lejía tiene un nombre químico: «hipoclorito de sodio». Pero lo que quiero decir es que estamos realizando una producción física, mezclando varios elementos para obtener un combustible. Esa sensación es otra cosa.
Aparte de esto, aprendimos a hacer un paracaídas. Qué dimensiones hacen falta para cada peso, qué tela es la más adecuada, cómo debe ser el tipo de cuerda, encintar los bordes con cinta gruesa para que las uniones entre la tela y la cuerda no se dañen… Comprendí lo importante que es el concepto de ingeniería de materiales incluso en la construcción de un pequeño paracaídas.
Ahora mismo vamos anotando en un cuaderno, punto por punto, todos los pasos que damos; si Dios quiere, los compartiremos con vosotros hasta el último gramo. Permaneced atentos.