El tiempo no se detiene, así que debemos saber usarlo bien

Mientras vemos una película, podemos pausarla cómodamente 1-2 minutos con el botón de pausa para ir a la cocina a por un vaso de agua, pero en la vida real no podemos decir «venga, detén el tiempo 5 minutos y retrasemos la puesta de sol», y nunca podremos. Debemos darnos cuenta de que el tiempo es más valioso que los tesoros más preciados de este mundo. Por eso debemos ser organizados y metódicos, de modo que no desperdiciemos ni un solo minuto.

– La felicidad depende del éxito, y el éxito, de aprovechar el tiempo.

Todos queremos ser felices, tener éxito, pero ¿qué sacrificios hacemos —o nos esforzamos por hacer— por aquello que queremos ser? La pereza es, para mí, la peor enfermedad del mundo. Para una persona perezosa, lograr el éxito difícilmente pasa de ser un producto de la imaginación, y usar el tiempo de la forma correcta ni se le pasa por la cabeza.

Las redes sociales y las interacciones: hoy en día hay tantos adictos a internet… Debemos intentar mantenernos lejos de esos lugares donde, bajo el nombre de «red social», pasamos horas refrescando la página sin parar, esperando las próximas publicaciones, sin que nos aporten nada serio. Si hablo por mí: siento como si, al alejarme de estas redes sociales, fuera a quedarme al margen de todas las noticias y acontecimientos. Pero en realidad no necesito saberlo todo. Si me concentrara en las cosas que me sirven en mi propio campo y me ocupara solo de ellas, eso me llevaría al éxito y, por supuesto, a la felicidad.

– Los necios piensan en cómo matar el tiempo; los inteligentes, en cómo ganarlo.

El tiempo es hermoso cuando se usa bien, cuando la diversión se queda en su justa medida. La diversión es la cadena de actividades que las personas hacen para sentirse felices y relajarse. Por ejemplo, ir a un café y jugar al backgammon o al okey, sentarse a ver series o películas, salir con los amigos a pasear, etc.; podríamos alargar esta cadena con más ejemplos. Pero esta diversión debe darse en una franja de tiempo concreta. Por ejemplo, que los universitarios queden cada día al salir de clase en los cafés y jueguen al okey sin parar, o que dediquen más tiempo a vagar que a trabajar, hace que desperdicien su tiempo inútilmente, y puede que no sean conscientes de que esas diversiones a corto plazo van reduciendo la tasa de éxito de su vida futura. O sea, no digo que no paseéis ni os divirtáis, pero digo que tenéis que saber dónde parar. Si decís «yo tendré éxito, seré dueño de mi propio negocio» pero gastáis la mayor parte del tiempo en cosas vacías, pues no existe tal mundo; quería que lo supierais. He leído y visto la historia de vida de muchas personas de éxito. Ninguno dice que el dinero le entrara en el bolsillo estando sentado. Se esfuerzan y, tras aprovechar su tiempo de la mejor manera, ganan tranquilidad de conciencia por lo que hicieron en el pasado y, a la vez, se crean un entorno cómodo para su vida futura.

– El tiempo borra lo que se obtiene fácilmente y es barato.

Además de esto: tener éxito es, por supuesto, uno de los caminos hacia la felicidad, pero si malinterpretáis lo que escribo y, con la excusa de «aprovecharé todo mi tiempo al máximo», no dedicáis tiempo ni a vuestra familia ni a la gente de vuestro entorno, eso os empujará de nuevo a la infelicidad. Porque el éxito te hace feliz gracias a las personas que te rodean. De qué sirve ser rey tú solo.

En resumen: el tiempo no se detiene, la vida es corta. Quien conoce el valor de la vida y del tiempo que se nos ha dado puede estar tranquilo tanto en este mundo como (lo digo para las personas creyentes) en el más allá. Escribir este artículo me habrá llevado, no lo sé exactamente, quizá media hora o quizá más. Ojalá penséis que he compartido información útil para vosotros. Cuidaos mucho. Que Dios os guarde. 🙂

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