Tras 10.958 días en el mundo.

En el día mundial de los de Sivas, es decir, el 05.08 —qué le vamos a hacer, el 58—, en el año 2023 he cumplido 30 años. Ya le hemos dicho «Bismillah» a la treintena. El número de días que he pasado en el mundo es 10.958. Vaya si he gastado tiempo en este mundo. Voy a hacer un análisis de estos años y del año pasado, pero primero veamos qué he aprendido en general en 30 años:

  1. La salud es lo más importante de todo. Primero debéis cuidar vuestra salud.
  2. Junto con la salud, la familia. En este mundo debe haber personas en las que puedas apoyarte. Lo demás, el dinero, se resuelve de una forma u otra con el permiso de Dios.
  3. Cuando se trabaja con el dinero como objetivo, siempre sentiréis que ganáis poco. Aunque sea mucho, parecerá poco. Por eso, procurad trabajar haciendo lo que amáis.
  4. En lugar de tener muchos amigos o compañeros, tened amigos sólidos que no superen los dedos de una mano. En este mundo los amigos son importantísimos; vuestra vida puede moldearse incluso según vuestros amigos.
  5. No seáis pesimistas. No me he enterado de cómo han pasado estos 30 años. Lo más probable es que, si veo otros 30, también me parezcan un abrir y cerrar de ojos. Por eso, primero buscad cosas que os hagan felices. Y alejaos de los ambientes donde no seáis felices. No hay ninguna razón para quedarse.
  6. Sabed decir que no. Estaréis más tranquilos. Pero si decís un «no» por pereza, en esa parte puede que os estéis saboteando a vosotros mismos. Por eso, leed el siguiente punto.
  7. Sed equilibrados. De todo, tanto lo poco como lo mucho hace daño.

Se podrían añadir aquí muchos más puntos y detalles, pero como decimos, todo es bonito en su justa medida, en su equilibrio. Miro así a mi pasado, a ver si hay algún momento del que me arrepienta de verdad. Gracias a Dios, no tengo ninguno. Porque en todo lo que he hecho hay una relación de causa y efecto. Y como en este tipo de cosas mi lógica pesa mucho y creo que he hecho bien las cuentas, de nuevo, gracias a Dios, no tengo ningún gran arrepentimiento.

Solo hay algunas cosas que he pospuesto para cuando sea mayor. Aunque me viene a la cabeza si me arrepentiré de no haberlas hecho a una edad más temprana, ahora mismo, gracias a Dios, estoy contento con mi situación. Y digamos por ahora que ese es un problema del Burak del futuro.

Aparte de esto, ser organizado y metódico entró en la lista de cosas que me gustan a partir de la mitad de la veintena. Es más, me he aficionado a escribir un diario con más frecuencia mirando al pasado. Incluso pongo por escrito y sello aparte ciertos periodos que ocurren una sola vez en la vida o que considero importantes, y eso también me encanta. En resumidas cuentas: gratitud por mi vida de hoy, y ojalá mi vida de mañana sea aún más provechosa y placentera que la de hoy, si Dios quiere.

Cuidaos mucho,

que Dios os guarde.

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