En el día mundial de los de Sivas, es decir, el 05.08 —qué le vamos a hacer, el 58—, en el año 2023 he cumplido 30 años. Ya le hemos dicho «Bismillah» a la treintena. El número de días que he pasado en el mundo es 10.958. Vaya si he gastado tiempo en este mundo. Voy a hacer un análisis de estos años y del año pasado, pero primero veamos qué he aprendido en general en 30 años:
- La salud es lo más importante de todo. Primero debéis cuidar vuestra salud.
- Junto con la salud, la familia. En este mundo debe haber personas en las que puedas apoyarte. Lo demás, el dinero, se resuelve de una forma u otra con el permiso de Dios.
- Cuando se trabaja con el dinero como objetivo, siempre sentiréis que ganáis poco. Aunque sea mucho, parecerá poco. Por eso, procurad trabajar haciendo lo que amáis.
- En lugar de tener muchos amigos o compañeros, tened amigos sólidos que no superen los dedos de una mano. En este mundo los amigos son importantísimos; vuestra vida puede moldearse incluso según vuestros amigos.
- No seáis pesimistas. No me he enterado de cómo han pasado estos 30 años. Lo más probable es que, si veo otros 30, también me parezcan un abrir y cerrar de ojos. Por eso, primero buscad cosas que os hagan felices. Y alejaos de los ambientes donde no seáis felices. No hay ninguna razón para quedarse.
- Sabed decir que no. Estaréis más tranquilos. Pero si decís un «no» por pereza, en esa parte puede que os estéis saboteando a vosotros mismos. Por eso, leed el siguiente punto.
- Sed equilibrados. De todo, tanto lo poco como lo mucho hace daño.
Se podrían añadir aquí muchos más puntos y detalles, pero como decimos, todo es bonito en su justa medida, en su equilibrio. Miro así a mi pasado, a ver si hay algún momento del que me arrepienta de verdad. Gracias a Dios, no tengo ninguno. Porque en todo lo que he hecho hay una relación de causa y efecto. Y como en este tipo de cosas mi lógica pesa mucho y creo que he hecho bien las cuentas, de nuevo, gracias a Dios, no tengo ningún gran arrepentimiento.
Solo hay algunas cosas que he pospuesto para cuando sea mayor. Aunque me viene a la cabeza si me arrepentiré de no haberlas hecho a una edad más temprana, ahora mismo, gracias a Dios, estoy contento con mi situación. Y digamos por ahora que ese es un problema del Burak del futuro.
Aparte de esto, ser organizado y metódico entró en la lista de cosas que me gustan a partir de la mitad de la veintena. Es más, me he aficionado a escribir un diario con más frecuencia mirando al pasado. Incluso pongo por escrito y sello aparte ciertos periodos que ocurren una sola vez en la vida o que considero importantes, y eso también me encanta. En resumidas cuentas: gratitud por mi vida de hoy, y ojalá mi vida de mañana sea aún más provechosa y placentera que la de hoy, si Dios quiere.
Cuidaos mucho,
que Dios os guarde.