Las cosas que quiero hacer me vienen a la cabeza una tras otra. Entre «voy a hacer esto, voy a hacer aquello», al final me doy cuenta de que no he hecho nada. ¿Por qué pasa esto? ¿Pereza? ¿Aburrimiento? ¿Pérdida de entusiasmo? Creo que no es ninguna de esas. Creo que es porque me pongo con todo lo que se me pasa por la cabeza. Empezar un trabajo nuevo sin terminar el anterior no es bueno. Si terminara lo que empiezo, obtendría resultados mucho más fructíferos. Pero es que quiero hacer todo lo que se me ocurre. El resultado: a veces felicidad, a veces frustración. Aun así, sigo esforzándome. Seguro que también le encuentro solución a esto.
Ojalá algún día, a poder ser pronto, encuentre un trabajo bonito, un trabajo que me guste, un trabajo que me haga feliz. Mi situación actual, comparada con la de mucha gente, ya es afortunada: sustento, ropa, casa, comida… En resumen, lo que hay que hacer está claro: usar la cabeza y la sabiduría que se nos ha dado. «Just Use It», «Your Mind», así de simple. ¡Cuidaos!