Elhamdulillah. No hay que olvidar dar gracias.
Ha pasado casi mes y medio desde que escribí mi artículo anterior. De vez en cuando me apetece escribir así, solo por escribir. También lo he releído. Vosotros también podéis echar un vistazo al artículo «2026 + 67». Primero: después de una larga pausa, el 6 de abril volví a empezar con el deporte. En 12 días solo he faltado 2, y fueron para que los músculos se reconstruyan y además porque no pude ir por trabajo. Pero más importante que el deporte: he entendido la lógica de la quema de grasa. Os la explico brevemente.
Yo normalmente iba al gimnasio y luego venía cada día y me pesaba. Primero entendí que eso no tiene ninguna lógica. Ir al gimnasio es importante, pero lo realmente importante es vuestro régimen de alimentación. Por ejemplo, un hombre de mi complexión necesita en condiciones normales unas 2.600 calorías diarias. Si yo como 1.900 calorías al día y encima quemo 400 calorías con esfuerzo extra en el gimnasio, cierro en 1.500 las 2.600 calorías; si además mi alimentación nocturna es correcta, el cuerpo empieza a quemar grasa, y si por la mañana al despertar entráis al baño y os pesáis, ahí veis vuestro peso real de ese día.
Por cierto, yo por ejemplo consumo a propósito una media de 5 cucharadas de aceite de oliva al día. La ingesta de grasa saludable también es importante, porque si el cuerpo dice «no llega grasa», puede poner las grasas bajo protección e impedir que se quemen. Y eso puede sabotear vuestro adelgazamiento.
Ya me sé las calorías de la mayoría de los alimentos. Al comprar miro los datos de la parte trasera de los productos: calorías por 100 gramos, proteína, fibra, porcentaje de grasa y sal. Por ejemplo, uso 4 g de sal al día en total. En realidad, mejor si no usara nada. Porque retiene una barbaridad de líquidos. Por ejemplo, cuando consumo sal se me hincha la cara, pero cuando paso 3 días seguidos sin sal, la cara se me queda finísima. A medida que entiendes la lógica, empiezas a entender también tu cuerpo. Llevo 12 días desde que empecé con el deporte y he perdido 4,5 kilos en total de golpe. Por cierto, todo el mundo dijo que al principio se pierde peso muy rápido. Porque los primeros 2-3 kilos son pérdida de líquidos.
Pero una de las partes más importantes es la alimentación. Si en vuestra alimentación tomáis correctamente las proteínas y lográis repartirla en 3 comidas al día sin pasar hambre, adelgazar es muy fácil. Por ejemplo, yo intento dejar de comer hacia las 6-7 de la tarde. Pero como suelo quedarme despierto hasta la 1, me entra hambre sin querer y todavía tengo mis escapadas. Creo que con el tiempo controlaré mejor mi apetito. Pero cuando digo escapada, me refiero a que corto pepino en un bol de yogur y me lo como sin sal. Así intento calmar el hambre. Últimamente he empezado a echarle también comino negro (çörek otu) a esta mezcla. Dicen que el comino negro da sensación de saciedad. Hasta ahora lo he probado 2 veces, pero no estoy 100% seguro. En los próximos artículos habré ganado más experiencia y os contaré.
Y también el sueño. Es importante crear una rutina de sueño nocturna. Gracias a Dios no pasaba de la 1, pero esta noche creo que también la he roto. Ahora mismo son las 2 y 3 minutos, plena madrugada. Ahora estoy en el Kahve Dünyası que hay frente a la mezquita de Eyüp Sultan; he venido aquí. Por cierto, no es publicidad, claro. Por si acaso, lo aclaro. No vaya a ser que nos metamos en un lío 😀 Si preguntáis cómo estoy sentado en una cafetería a medianoche: al entrar pregunté hasta qué hora estaban abiertos. Me dijeron «estamos abiertos 24/7». Así que recé la oración de la noche en Eyüp, en la esquina hay un local de sopas, me comí allí un kelle paça y me vine aquí. Por cierto, podéis decir «te has comido un kelle paça a las 21:30, has roto la rutina». En realidad no la rompí. Hoy ni en la comida ni en la cena pude tomar mucha proteína. Por eso lo comí un poco a propósito. Porque estoy entrenando con pesas. Si no tomo proteína, entrenar los músculos no tiene sentido.
Por supuesto, lo peor que hago ahora mismo es estar despierto de noche en lugar de dormir. Pero creo que de vez en cuando no será gran problema. Entre semana suelo ir al gimnasio a las 7, según abre. Y después ya empiezo a trabajar. Mañana, como es fin de semana, el gimnasio abrirá a las 8. Ahora llegaré a casa hacia las 3-4, probablemente. Así que rezaré la oración del alba y luego dormiré. Después, si me despierto hacia las 10 y voy al gimnasio, quedará perfecto.
Esta parte ya se ha asentado, pero he descuidado mucho myRota y 60eksi. Por cierto, se me han ocurrido más ideas, pero no consigo ordenarlas de ninguna manera. Necesito a alguien como yo que trabaje sin parar sentado enfrente de mí. Trabajo mejor cuando hay alguien a mi lado. O tengo que mantenerme siempre fuera de casa. Cuando estoy en casa o cerca de casa, mi pereza aumenta. Por eso, como me conozco, intento echarme mucho a la calle.
Por ejemplo, mi época más trabajadora fue el viaje ininterrumpido de 3 meses al extranjero que hice en 2025. Trabajaba muy bien mientras viajaba. Y era un trabajo productivo. A ver si consigo capturar eso también en mi rutina actual; sería perfecto.
Por cierto, tengo la posibilidad de comprar entradas para el Mundial. Pero por ahora lo estoy dejando en espera. Veremos si me toca. Yo también lo sabré con vosotros en el próximo artículo, probablemente. Si me toca, puede ser precioso. Porque no sé cuándo volverá a tocarme un Mundial. Pero si no me toca, también doy gracias por ello; significará que en eso también hay un bien.
Entonces, por ahora termino aquí mi artículo. Cuidaos mucho, hasta pronto, que Dios os guarde.