El autor reflexiona sobre su experiencia académica internacional, donde descubrió que el análisis crítico de artículos científicos es una habilidad fundamental. A diferencia de su formación de grado, donde se limitaba a resumir textos, en el extranjero se le exigió cuestionar y debatir las publicaciones de expertos.
Esta diferencia educativa resalta cómo el pensamiento crítico se fomenta desde etapas tempranas en otros sistemas académicos, superando la barrera mental de no sentirse capacitado para cuestionar a autores ya publicados.