Leer, leer y leer. En resumen: leamos. ¿Por qué? Porque lo que debemos recordarnos a nosotros mismos hay que leerlo constantemente y repetirlo constantemente. Sea cual sea el tema o la situación, en algunos ámbitos hay que actualizarse sin parar y leer sobre ellos. No sé qué ejemplo poner, pero digamos esto: imagina que tienes un rasgo que no te gusta de ti mismo y existe un libro escrito sobre ese rasgo, lleno de consejos para corregirlo. Si lees ese libro una vez, lo tiras a un lado y dices «ya lo he leído, listo», así no funciona. Porque sin repetición y práctica, una persona no puede mantener ese rasgo en sí misma. Al cabo de un tiempo, ese rasgo que no te gusta puede empezar a asomar de nuevo sin que te des cuenta. Esto es solo un ejemplo; dónde colocarlo en tu vida y dónde hacerlo germinar depende de ti.
Otro tema: además de la lectura, también hay contenido en vídeo que trabaja estas cualidades, ¿no basta con eso? Puede que sí, puede que no. Pero hablando de mí: cuando veo un vídeo, normalmente me concentro en la persona que habla y elijo no usar mi capacidad de pensar. A veces no puedo parar el vídeo en mitad del discurso y decir «si fuera así, pasaría esto» o «esto puede ser muy correcto, pero habría sido mejor así». Claro que en el momento pienso «genial, qué razón tiene», pero es algo muy fugaz. Cuando leo un libro, todo es mucho más flexible. Por ejemplo, en una página lees una frase
y resulta que la profundidad de esa frase es tremenda. Llevas 5 minutos leyendo y esa frase te hace olvidar el libro y entrar en una hora de modo reflexión. La lectura no solo no limita la imaginación: te da espacio para pensar e imaginar. Aun así, tampoco dejéis de ver vídeos. El conocimiento es conocimiento. Eso sí, que sea fiable y sano.
Hoy me tocó estar 3 horas lejos del ordenador. En casa había un montón de revistas de ciencia y de moral. Me senté a leer un artículo que explicaba matemáticamente la belleza perfecta y la estructura armoniosa de la naturaleza, y sin darme cuenta me sumergí en estos pensamientos. Lo que he escrito aquí es, en realidad, lo que pensé allí, y así ha quedado por escrito.
Pues nada, cuidaos. Con cariño y respeto 😀